Estudio de caso N.° 46. Respuesta a derecho de réplica.

Andres Rodriguez Villabona 20 oct. 2020

Me permito dirigirme a ustedes con el propósito de coadyuvar la solicitud de rectificación formulada por el profesor Rodrigo Uprimny hoy 20 de agosto de 2020 frente a la publicación realizada en el portal https://www.plagios.org, titulada “Estudio De Caso N.° 46: ¿Autoplagio Docente En Artículos De Derecho? Universidad Nacional De Colombia”, y frente a la comunicación enviada por ustedes a la Rectora de la Universidad Nacional de Colombia y a otras personas el 18 de octubre con el asunto “Denuncia de autoplagio en artículos de Derecho. Estudio de caso N.° 46”.

En la información publicada en el portal se pretende denunciar “la práctica de posible autoplagio en publicaciones de Derecho” (sic). Con este objetivo se afirma, respecto de varias obras (artículos y libros), que “al inspeccionar estos documentos encontramos que las publicaciones cuestionadas no se ciñen al rigor editorial (inéditos y derecho de cita) ni informan al lector que las nuevas publicaciones no constituyen novedad en el conocimiento”. Con base en estas premisas se hace una comparación de los contenidos de las mencionadas obras y una mención a las hojas de vida de los autores.

En dicha publicación no se explica cuáles son los criterios para definir el “autoplagio”. Si se entiende por autoplagio la acción de un investigador de “presentar sus propios trabajos ya publicados como una investigación nueva” (Manual de Publicaciones de la APA, 3ª ed., 2020, p. 16), en el caso del libro Interpretación judicial (como en el caso de los otros artículos elaborados por el profesor Uprimny), no se presenta esta situación. Como lo indicó el profesor Uprimny en su solicitud de rectificación, en la nota de pie de página 103 del libro se indica que «esta parte es una actualización del artículo de Rodrigo Uprimny ´Estado social de derecho y respuesta judicial correcta´, en VV. AA. Hermenéutica jurídica, Bogotá: Universidad del Rosario, 1997”. A su turno, como también lo explica el profesor Uprimny, en la nota inicial de este artículo se indica que “este artículo es un aparte de un texto más amplio que se encuentra elaborando el autor sobre problemas de interpretación constitucional. Es al mismo tiempo un desarrollo del texto ‘La motivación de las sentencias y el papel del juez en el Estado social y democrático de derecho’ en Pensamiento Jurídico No 4. Bogotá: UN, 1995”. Por consiguiente, como autores del libro Interpretación judicial no tuvimos la intención de presentar una parte de su contenido como una investigación nueva, sino como el desarrollo de un proceso investigativo cuyos resultados parciales se habían publicado con antelación y que se completan con los contenidos en el libro. Tampoco es cierto entonces que no hayamos informado al lector que “las nuevas publicaciones no constituyen novedad en el conocimiento”, porque incluimos la nota aclaratoria y, además, porque si se compara tanto la extensión del libro como su contenido, se constata que desarrolla temas que no se abordan en los mencionados artículos, constituyendo esto una novedad en el conocimiento. Desafortunadamente, en su publicación se omiten estos hechos que dejan sin sustento su acusación de “autoplagio”.

En la publicación tampoco se explican cuáles son los criterios de “rigor editorial” que sirven como premisas para la acusación que allí se hace, limitándose a la mención entre paréntesis “inéditos y derecho de cita”. Sin embargo, no va en contra de ningún criterio editorial publicar de nuevo un texto previamente publicado, siempre que esto sea de conocimiento del editor y se evidencie en la nueva publicación. Los editores del libro Interpretación judicial tenían conocimiento de las publicaciones anteriores sobre el tema de la interpretación jurídica por parte del profesor Uprimny. De hecho, fue por esta razón que nos pidieron a él y a mí elaborar un libro que tuviera en cuenta los resultados de nuestras investigaciones anteriores y que avanzará en su desarrollo con nuevos contenidos, lo cual se evidencia en el texto del libro. Además, para que este proceso de desarrollo de nuestras investigaciones fuera claro para el lector incluimos la nota de pie de página ya mencionada.

De otra parte, en cuanto al “derecho de cita”, es necesario indicar que si se toma como referente el artículo 22 de la Decisión Andina 351 de 1993, este consiste en citar en una obra, sin la autorización del autor y sin el pago de remuneración alguna, “otras obras publicadas, siempre que se indique la fuente y el nombre del autor, a condición que tales citas se hagan conforme a los usos honrados y en la medida justificada por el fin que se persiga”. En el caso del libro Interpretación judicial no se puede aplicar este criterio porque nuestra intención no es citar un artículo del profesor Uprimny, uno de los autores del libro, sino actualizar y desarrollar el contenido de este artículo con base en las investigaciones que habíamos realizado conjuntamente. Además, como ya se ha explicado, para claridad del lector se incluyó la mención correspondiente a la fuente y autor en una nota de pie de página del libro.

Finalmente, en cuanto a la respuesta inicial que dan a la solicitud de rectificación del profesor Uprimny, en ella ustedes señalan lo siguiente: “Le solicitamos pida de manera formal a las directivas académicas y editoriales se pronuncien y que atiendan esta comunicación” (sic). Como ya lo explicó el profesor Uprimny, a nosotros como autores del libro Interpretación judicial no nos corresponde realizar ningún tipo de solicitud ni a las directivas de la Universidad Nacional ni a la editorial que publicó el libro, porque su denuncia no tiene fundamento y se trata de una publicación que carece de rigor y ética periodística, en un portal que afirma ser “una iniciativa autónoma de investigación e información periodística (periodismo digital)”. Ustedes afirman además que sus investigaciones se basan en “los requisitos editoriales establecidos para los autores”, pero en su publicación no se menciona si consultaron con la editorial que publicó el libro cuáles son esos requisitos –mucho menos con los autores–, en aplicación del principio elemental de confrontación de fuentes que exige la actividad periodística. En definitiva, el rigor que ustedes exigen de los demás no lo aplican para sus propias publicaciones.

Con fundamento en estas consideraciones, reitero entonces mi solicitud de rectificación, coadyuvando la solicitud formulada por el profesor Rodrigo Uprimny.

Cordial saludo,

Andrés Abel Rodríguez Villabona

Profesor asociado

Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales

Universidad Nacional de Colombia

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