Catalina Ruiz Navarro: ¿o la ligereza del plagio?

Debido a la naturaleza y características de las columnas de opinión, de manera independiente del medio periodístico y temas abordados, la línea argumentativa presentada debe traslucir la voz propia, el pálpito o toque personal con que el autor imprime su sello. Debido a la periodicidad de las publicaciones, por supuesto, ser columnista de opinión exige disciplina, organización y rigor investigativo. Un columnista de opinión no se debe permitir la ligereza, menos aun el plagio intelectual. ¿En un columnista se puede permitir el plagio como ligereza?

En América Latina algunos columnistas han sido denunciados por plagio intelectual: en el año 2009 INDECOPI, Perú, sancionó por plagio en más de 30 artículos periodísticos a Alfredo Bryche Echenique; en el año 2013, el periódico Perú21 retiró de su plantilla de reporteros a Guillermo Giacosa, luego de detectar plagio en varias columnas de opinión; en el año 2016 Diana Carolina Jiménez Bermúdez, editora internacional del periódico El Colombiano (Medellín) presentó su carta de renuncia luego de una denuncia ciudadana de plagio en el artículo “¿Cuál rama es más grande y dónde están?” (El Colombiano, enero 5 de 2016), también fue detectada igual práctica en otras de sus publicaciones en El Colombiano.

http://www.plagios.org/protestas-por-premio-fil-de-literatura-a-un-plagiario-mexico/

http://www.plagios.org/plagio-guillermo-giacosa-periodista-peru21-peru/

http://www.plagios.org/plagio-el-colombiano-dianacarolinajimenez/

El 26 de noviembre de 2013, con la autoría de Catalina Ruiz Navarro el portal Pulzo publicó la columna de opinión titulada “La demoledora”. Días después, desde el blog Ensayista, Elsy Rosas Crespo, en la columna titulada “Demoledor plagio” denunció que Catalina Ruiz Navarro había plagiado, mediante traducción, el artículo “My two cents o feminism and Myley Cirus”, cuya autoría corresponde a Lisa Wade. En ese momento, la evasión de responsabilidad de Catalina Ruiz Navarro fue referirse a la publicación “La demoledora” como una “primera versión” que “no precisa las comillas”.

http://elsyrosascrespo.wordpress.com/2013/12/03/el-plagio-perdonado-a-catalina-ruiz-navarro/

https://catalinapordios.com/2012/12/02/citas-plagios-y-miley-cyrus/

http://www.plagios.org/plagio-en-columna-de-opinion-de-catalina-ruiz-colombia/

Cuando un plagiario es detectado por vez primera, es alta la probabilidad de ocurrencia de violación al derecho de autor en otras publicaciones bajo su rúbrica. En agosto de 2017, el portal PlagioS.O.S presentó las pruebas y evidencias de posible plagio sistemático en el trabajo de grado de Catalina Ruiz Navarro (53 párrafos, 24 páginas, información parcial), mediante el cual obtuvo título de filósofa en la Pontificia Universidad Javeriana-PUJ-, Bogotá.

http://www.plagios.org/estudio-de-caso-n-25-plagio-en-trabajo-de-grado-de-filosofia-de-catalina-ruiz-navarro-pontificia-universidad-javeriana-puj-bogota/

La claridad de la evidencia de plagio presentado por la bloguera Elsy Rosas Crespo en “La demoledora”, se topó con la incapacidad de Catalina Ruiz Navarro de aceptar lo evidente y sin rubor se refirió al hecho como un “error” por “ausencia de comillas”, desconociendo que se trató de un plagio (Yo reconozco que aquí hay un error pero jamás una intención de plagio); es decir, el plagio como intención y no por lo que es. Luego, la defensa de cuerpo y la complicidad mediática se encargaron de la trivialización del plagio y del olvido.

De manera similar, luego de varios meses de silencio tras la denuncia de plagio en el trabajo de grado “El Caribe como territorio estético y minoritario” (PUJ, 2008), con autoría de Catalina Ruiz Navarro, la detectada en segunda ocasión manifestó que varios párrafos tienen problemas de citación, es decir, hay omisiones a ciertas referencias que debían ser citadas de manera específica, sin embargo afirmó que eso no es plagio (Arcadia, diciembre 5 de 2017). Fidel Cano Correa, director del periódico El Espectador (donde Catalina Ruiz Navarro ha sido columnista durante varios años) se refirió al caso de la siguiente manera: Desde hace un tiempo hay un portal anónimo que viene en una campaña contra una columnista de El Espectador, Catalina Ruiz, acusándola de haber incurrido en plagio en su tesis universitaria, de pregrado (El Espectador, Redacción al desnudo, diciembre 4 de 2017). La trivialización del plagio y la arrogancia mediática del director de El Espectador, se permiten menospreciar las pruebas públicas y descalificar la denuncia expuesta al presentarla como un ataque, y no como la develación periodística y documental de la deshonestidad intelectual plagiaria. La defensa de cuerpo, al desnudo.

http://www.revistaarcadia.com/noticias/articulo/catalina-ruiz-navarro-acusaciones-plagio/67182

https://www.youtube.com/watch?v=lQNrXq9PMao

A pesar de la contundencia de las pruebas y evidencias de plagio sistemático presentadas por PlagioS.O.S y que el director de El Espectador, el 4 de diciembre manifestara no querer ignorar la gravedad de un plagio, que es un delito y además una falta gravísima, mucho más en alguien que vive de la escritura y de la opinión; sin embargo, acto seguido se refirió al plagio, de manera contradictoria, como una ligereza universitaria y trasladó el debate a las inoperantes instancias académicas. Si se trata de un delito, no puede ser una ligereza; o ¿en El Espectador, sí?

De esa manera, por decisión de su director, El Espectador perdió la oportunidad y credibilidad de propiciar un debate social en relación con la deshonestidad intelectual, los títulos universitarios fraudulentos y el ejercicio periodístico profesional.

Además de contar con laxitud editorial, el cinismo plagiario requiere de impunidad institucional y silencio mediático. En la mayoría de los casos conocidos, los plagiarios detectados cuentan con complicidad institucional y mediática, mediante encubrimiento, que les garantiza la no sanción del delito intelectual, burla del derecho de autor y menosprecio por la denuncia y los denunciantes.

A pesar que Catalina Ruiz Navarro, al ser señalada con pruebas y párrafos comparativos no controvertidos de posible plagio sistemático en su trabajo de grado manifestara en Arcadia que nunca he hecho, ni haré algo así, el brillo fulgurante de las evidencias públicas debió lanzar al director de El Espectador una saeta de medianoche y propiciar una pregunta silenciosa e inquietante: ¿Cómo suponer que quien actúa con deshonestidad intelectual para obtener un título académico universitario, pueda actuar con honradez intelectual durante la elaboración de peregrinas columnas de opinión? Esa pregunta, tal vez tenga respuesta.

En la actualidad el portal PlagioS.O.S cuenta con pruebas y evidencias documentales de posible plagio sistemático en varias columnas de opinión de Catalina Ruiz Navarro, en el periódico El Espectador. De manera gradual éstas serán presentadas en la sección de Noticias de PlagioS.O.S. Es posible que personas que reclaman honradez intelectual y transparencia mediática puedan interesarse en estas pruebas y evidencias.

Como ya es costumbre, la “filósofa” “columnista” guardará silencio o manifieste que se trata, de nuevo, de ausencia de comillas. También es posible que si las pruebas y evidencias públicas presentadas por PlagioS.O.S son contundentes y, al reconocer la existencia de la Ley de derechos de autor y el Código penal (Ley 599 de 2000, artículo 270), el director de El Espectador se percate que el plagio realmente es un delito y además una falta gravísima, mucho más en alguien que vive de la escritura y de la opinión, y en esta ocasión actúe en consecuencia; o tal vez indique que en las columnas de opinión, por tratarse de temas generales, aplica y es permitida la ligereza del plagio.

Con estas pruebas y evidencias en las redes sociales, comunidad académica y algún medio de comunicación quizás se propicie un análisis y debate en relación con la deshonestidad intelectual y el plagio editorial, que por complicidad los medios masivos han evadido y le adeudan a la academia, ciencia y sociedad.

  1. Columna “Día del periodista” (El Espectador, febrero 8 de 2012).

El periódico El Espectador (febrero 8 de 2012), con autoría de Catalina Ruiz Navarro publicó la columna de opinión titulada “Día del periodista”, la cual consta de seis párrafos.

https://www.elespectador.com/opinion/dia-del-periodista

A pesar que la columna de opinión tiene como título el genérico “Día del periodista”, centra la atención en un caso relevante para el periodismo colombiano: el secuestro, ultraje y violación de la periodista Jineth Bedoya Lima, en mayo del año 2000 por parte de grupos paramilitares.

Con dos años de anterioridad (522 días atrás) a la publicación de “Día del periodista” (febrero 8 de 2012), el 10 de septiembre de 2010 y la autoría de María Fernanda Rivas Angulo, el blog Suite101.net publicó el artículo “Jineth Bedoya: 10 años de impunidad”. Este artículo se encuentra en el blog de su autora María Fernanda Rivas Angulo, consta de tres subtítulos y 13 párrafos.

http://mariafernandarivas.blogspot.com.co/2010/09/jineth-bedoya-10-anos-de-impunidad.html

Al comparar el contenido de las dos publicaciones se observa que tres de los seis párrafos de la columna de opinión “Día del periodista” (Catalina Ruiz Navarro, 2012), tienen su origen legítimo en el artículo “Jineth Bedoya: 10 años de impunidad” (María Fernanda Rivas Angulo, 2010). En la columna de opinión de Catalina Ruiz Navarro no existe ningún tipo de mención o alusión a la investigación realizada por parte de María Fernanda Rivas Angulo.

Del caso de Jineth Bedoya L. existe abundante información periodística y judicial, de fácil acceso. A pesar de ello, la columnista Catalina Ruiz Navarro se ahorró el esfuerzo de investigar nuevos hechos y consultar varias fuentes. Tal vez por la vía fácil de la desidia y ausencia de rigor investigativo optó por tomar lo publicado por María Fernanda Rivas Angulo, adicionarle algunas generalidades y lugares comunes e instalar su rúbrica. No se trata solo de la apropiación del tema (la idea), sino de la estructura y forma literaria de presentación de la historia que dos años atrás había realizado María Fernanda Rivas Angulo.

2. Columna “Un país de espaldas al mar” (El Espectador, noviembre 21 de 2012).

El periódico El Espectador (noviembre 21 de 2012) publicó la columna “Un país de espaldas al mar”, autora Catalina Ruiz Navarro, con cinco párrafos.

https://www.elespectador.com/opinion/un-pais-de-espaldas-al-mar

Con autoría de Gustavo Bell Lemus y seis años de anterioridad, el Museo Nacional de Colombia publicó el libro “El Caribe en la Nación colombiana”, donde se encuentra el artículo “¿Costa Atlántica? No: Costa Caribe” (Gustavo Bell Lemus, 2006, En: El Caribe en la Nación colombiana, X Cátedra Anual de Historia Ernesto Restrepo Tirado, Museo Nacional de Colombia, Observatorio del Caribe Colombiano, Bogotá).

https://marcelablancolara.files.wordpress.com/2012/11/costa-caribe-gustavo-bell.pdf

Al comparar las dos publicaciones se detecta que apartes de tres párrafos de la columna “Un país de espaldas al mar” (2012), tienen su procedencia en la “¿Costa Atlántica? No: Costa Caribe” (2006). Los datos históricos y su articulación, así como la estructura y redacción presentada por Catalina Ruiz Navarro en el Espectador, año 2012, no son de su autoría, pues corresponde a la publicación que seis años atrás se atribuye Gustavo Bell Lemus.

3. Columna  “50 sombras de gris” (El Espectador, enero 9 de 2013).

El periódico El Espectador (enero 9 de 2013) publicó la columna “50 sombras de gris”, con autoría de Catalina Ruiz Navarro, tiene cinco párrafos.

https://www.elespectador.com/opinion/50-sombras-de-gris

Apartes de esta columna fueron “reproducidos”, bajo la misma autoría, en dos publicaciones diferentes a El Espectador.

El blog Bacanika.com, Colombia, noviembre 25 de 2013, diez meses después de la publicación de El Espectador, con autoría de Catalina Ruiz Navarro publicó el artículo “Diez cosas que hay que saber del feminismo”. En el subtítulo cinco, “La vida es un derecho incremental”, se observa un párrafo, con copia casi textual, tomado del último párrafo de la publicación de El Espectador.

http://www.bacanika.com/convocatorias/item/diez-cosas-que-hay-que-saber-del-feminismo.html

Luego de 42 meses de la publicación en El Espectador, en julio 8 de 2016, el periódico El Heraldo (Barranquilla, Colombia), publicó la columna de opinión “Ser persona”, autoría de Catalina Ruiz Navarro, con cuatro párrafos. Al comparar se observa que el párrafo central de la columna, el segundo de El Heraldo (2016) tienen su procedencia en apartes de los párrafos segundo, tercero y cuarto de El Espectador (2013), con más de tres años de anterioridad a la fecha anunciada.

https://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/ser-persona-270881

Además, en la “elaboración” de la columna “Ser persona” (julio 8 de 2016), párrafo tercero se encuentra un aparte coincidente con el artículo “Vida prenatal no ostenta la titularidad del derecho a la vida: Corte Constitucional”, publicado por Ámbito Jurídico (Colombia), fechado junio 30 de 2016, ocho días antes de El Heraldo (julio 8 de 2016).

https://www.ambitojuridico.com/noticias/general/administracion-publica/vida-prenatal-no-ostenta-la-titularidad-del-derecho-la-vida

A pesar de la permisividad que pueda existir entre los editores de las casas periodísticas y los articulistas y columnistas de opinión, el respeto básico por la Ley de derechos de autor y de la inteligencia de los lectores y usuarios de las publicaciones de los periódicos, en sus distintos formatos, deberían exigir el acatamiento de criterios básicos en el ejercicio profesional de cumplimiento obligatorio durante la investigación periodística y redacción de las publicaciones en medios masivos de comunicación. No puede ser que las ligerezas académicas, sin sanción, se conviertan, también con impunidad, en ligerezas periodísticas (autoplagio y plagio).

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